La abuela chiquita
La llamaba así porque no superaba el metro cincuenta de altura. Era coqueta. Tenía la piel blanquísima, los ojos grises y las uñas siempre cuidadas y pintadas con esmaltes perlados. Me la acuerdo desde siempre con el cabello corto, de color gris-plateado y armado con ruleros que escondía en uno de los pañuelos de su colección. Cuando yo empecé a comer sola con los cubiertos, levantó el mantel de la mesa de la cocina, abrió el cajoncito y me hizo elegir mi propio tenedor. Me llamó la atención uno con el mango de piedra naranja, y se ocupó de ponerlo en mi puesto cada vez que comí en su casa, hasta la última vez. Los miércoles se juntaba con “las chicas” a jugar al chinchón y timbeaban (por plata) hasta altas horas. No era una grande cocinera, pero hacía un bizcochuelo super esponjoso, unos “malfatti” (tipo albóndigas de arroz y verdura en salsa) riquísimos y siempre tenía unas aceitunas verdes gigantes en salmuera, porque sabía que le gustaban a mi hermana. Era supersticiosa y apasionad...

Feliz navidad querida Mai y mis mejores deseos para vos y tu familia!
ResponderBorrarGracias!! Muchas Felicidades para vos y tu familia!!!
ResponderBorrarBesos
A esta altura ya deben estar por brindar. Muchas felicidades para uds!
ResponderBorrarBesos!
PD: Qué lindo suena en italiano!
Muchas gracias Mai, tarde pero seguro vengo a desearles muchas felicidades a ustedes tambien!!
ResponderBorrar...llego el gran dia, hoy es 27, tranquila, todo va a estar bien, aca te estamos haciendo el aguante :)
También estaba pensando en uds hoy...
ResponderBorrarEspero que las buenas ondas hayan llegado.
Les mando un beso grande!